LAS ALMAS GEMELAS

Mucho se ha hablado de las almas gemelas y de su verdadera existencia, así que decidimos tratar este tema, pero de una manera espiritual y energética. Para comenzar, es importante señalar que al hablar de almas gemelas nos referimos a esa persona extraordinariamente compatible con nosotros, que nos va a comprender, que va a asimilar lo que somos y lo que seremos, una persona que habita en nuestros corazones más que en nuestros pensamientos, y que es el reflejo de una realidad más allá de lo razonable, pues cada uno de nosotros vino a encontrarse con alguien así en esta tierra.

Como humanos, una de las grandes misiones que tenemos en esta tierra es encontrar a esa persona, como si fuera una parte, una energía, que llega a complementarnos, a ayudarnos a evolucionar, y a la cual, a su vez, pertenecemos. La existencia de esa energía complementaria no debe ser considerada como producto de los cuentos de hadas o de la literatura esotérica, porque no lo es, es una realidad espiritual. Por ello, es importante señalar que los Maestros de Sabiduría explican que cuando fuimos creados éramos una sola energía, una energía pura, que fue generando una nueva dentro de ella, en lo más profundo y puro de su centro, y por una necesidad de aprendizaje decidió dividirse. Así, esa energía se convirtió en dos seres con diferentes personalidades, que se fueron por diferentes caminos de evolución, hasta que llegado el momento, se deben volver a encontrar para ayudarse mutuamente a ser y crecer, y así no separarse jamás.

Por ello, se señala que desde el fondo del corazón siempre estamos buscando a esa persona especial, pues nuestra energía sabe que tenemos un complemento y que debemos ir hacia ese encuentro, un encuentro que hará que nosotros y esa otra persona encontremos la fuerza necesaria para desarrollar todo nuestro potencial, y así transformarnos en seres que únicamente buscan la felicidad y el amor.

Por ello es necesario que tengamos la conciencia de que en algún lugar del planeta, del universo, existe ese ser que nos hará vibrar, un ser que también anhela nuestra presencia y que nos está esperando para amarnos como somos en verdad.

Algunos maestros aseguran que si desde el principio de la humanidad hubiéramos tenido esta conciencia, nos hubiéramos enfocado en encontrar a esa persona y sólo con ella realizar uniones de tipo sexual, emocional y energético, este mundo sería completamente diferente, en razón a que los hijos producto de las uniones serían seres muy equilibrados y con un nivel elevado de evolución. Por el contrario, la humanidad comenzó a relacionarse con otro tipo de conciencia, lo que originó que muchos seres nacieran en parejas que no eran compatibles, llegando así con muchos problemas emocionales y físicos. Dichos problemas por lo general se deben a que sus padres no compartían una misma energía y ellos no podían asimilar esto en sus cuerpos. Esto no quiere decir que esas personas no fueran pensadas por Dios o que su llegada fuera equivocada, al contrario, su llegada ha significado grandes y poderosos aprendizajes para la humanidad, aprendizajes que nos han permitido elevar la conciencia y volver a querer conectarse con el alma gemela.

Cómo reconocer a tu alma gemela.

El saber con claridad que estamos frente a la persona que tanto hemos esperado es algo que sólo nuestro corazón nos dirá, por lo que únicamente debemos escucharlo a él. Para escuchar y entender bien los mensajes del corazón, tenemos que saber que todos podemos tener enamoramientos, sentir atracción o sentir empatía con la energía de otros y, como nuestra mente es demasiado hábil, con sensaciones como éstas, así como una sensación de paz o algo confortable, nos puede mandar muchas órdenes o reflejos que nos hagan creer que realmente esa persona es nuestra alma gemela, aunque NO lo sea.

En cambio, cuando realmente estamos frente al verdadero amor, se experimenta una reacción que nunca hemos sentido con nadie. Algunos de los síntomas pueden estar relacionados con el sentirnos en principio incómodos y extraños al estar con esta persona, ya que estamos experimentamos con cada encuentro una conexión energética de vibración demasiado alta, pero al mismo tiempo sentirnos felices y especiales.

De acuerdo con esto, es aconsejable analizar e indagar siempre sobre nuestros sentimientos, emociones e incluso sobre nuestros momentos de inquietud o incomodidad. Es importante estar atentos ante esto, porque podemos sentirnos muy atraídos hacia alguien, pero puede tratarse del mismo tipo de enamoramiento de siempre, eso quiere decir que es un sentimiento conocido y que no es la persona esperada. La clave a tener en cuenta es que con el verdadero amor todo sentimiento será muy DIFERENTE a lo que hayamos experimentado antes.

Es importante recordar que el alma gemela es esa persona que nos corresponde con el amor sublime que sólo se genera en la pareja, por lo que no puede ser tu mejor amiga o amigo, o un hijo o hija. Los maestros afirman que lo más bello de ese reencuentro es que desde el momento en que las dos almas se juntan se crea una energía grandísima y muy poderosa, una energía que sólo se genera cuando nos unimos por fin con nuestro complemento, con esa otra fuerza que nos corresponde para lograr el equilibrio en todos los aspectos, tanto físico como espiritual.

Muchos sentimos la necesidad de tener a alguien que nos quiera y por ello buscamos una pareja, y otra, y otra… tratando de encontrar en alguna de ellas eso que nos pide nuestra alma, pero con esto lo único que logramos es que esas energías “ajenas” se adhieran a nuestro cuerpo como un contaminante. Esas energías pueden crear capas o barreras contrarias a la energía del alma gemela, impidiendo esa comunicación de corazón y espíritu con quien realmente nos corresponde. Por ello, debemos ser muy cuidadosos si deseamos tener relaciones sexuales con quien no es nuestra alma gemela, ya que la energía que estas generan es muy poderosa y en lugar de ayudarnos a crecer y expandir, nos puede cargar, y dejar atados a personas o memorias que no nos corresponden, drenándose así nuestra energía. De esta manera, nuestra energía queda mezclada con la de otros seres, y allí la pureza que tanto identificaba nuestra energía queda oculta, lo que hace que tu alma gemela no pueda reconocerla, ni tu a ella.

Si no se puede ser célibe, es importante hablar con uno mismo y sentir qué es lo que realmente se quiere, y si realmente se desea tener a quien nos dé la felicidad, lo que debemos hacer es rechazar todo aquello que nos pueda bloquear.

Los métodos para llamar o conectar con el alma gemela.

Para abrirnos al encuentro de nuestra alma gemela, en muchas de las consultas que he realizado los ángeles han recomendado varias cosas:

  1. Limpiarse de las energías que han dejado otras relaciones, a través del fuego y la sal marina. Para ello, se aconseja prender tres velas blancas o moradas en el baño, pidiéndole al elemento fuego y a los seres de luz de la más lata vibración, que limpien y nutran nuestro cuerpo para que tengamos más fuerza para atraer a nuestra alma gemela. A terminar, mezclar agua y sal marina, entrar a la bañera, enjabonarse normalmente, enjuagarse y aplicar la mezcla, y justo ahí podemos pedir al arcángel Miguel que a través de ese baño corte todas las cuerdas que nos mantienen unidos a las personas con las que nos conectamos en el pasado, impidiéndonos de esta manera conectar con nuestra verdadera ala gemela.
  2. El Arcángel Chamuel, arcángel del amor, es el encargado de ayudarnos a todos los seres humanos a conectar con el verdadero amor de pareja, como una manera de trascender en la tierra. Por ello, nos puede ayudar a abrirnos al amor de pareja, liberar los miedos que nos impiden encontrarnos con esa persona especial, y tener y mantener una relación de pareja sana, exitosa y feliz. Así que podemos pedirle al Arcángel Chamuel que nos prepare para ese encuentro de amor que nuestra alma ya pactó, que nos libere de todos los miedos, y que nos ayude a abrirnos al amor en todas sus expresiones, y que al concluir con esto nos presente a nuestra alma gemela, y así poder cumplir el propósito superior de ese encuentro.

Es importante no pensar ni pedir estar con personas específicas, es mejor abrirnos a la persona que el Universo tiene para cada uno, y que sólo El sabe dónde está. Para esto, podemos usar velas o hacer la petición mentalmente.

  1. Algo que los ángeles también han señalado como importante es conectarnos con nuestra alma gemela a través de los sueños, así que durante 21 días antes de acostarnos, es decir, en la noche cuando las energías están más tranquilas, podemos a comunicarnos con nuestros ángeles de la guarda y desde el corazón les vamos a pedir que mientras dormimos nos lleven hasta dónde está ese ser que ya encarnó en esta Tierra y que tiene nuestra misma esencia, que nos ayuden a conectarnos con la energía de esa persona, nos permitan verlo, y que ese encuentro espiritual sea la preparación para el encuentro físico que debe darse en esta tierra. Esto ayudará a que el encuentro físico se dé más rápido.

Es importante recordar que nuestros ángeles de la guarda saben lo que necesitamos, por eso pueden guiarnos hacia aquellos aprendizajes que de manera amorosa nos permitan crecer. Por ello, nos pueden ayudar a lograr ese encuentro de amor. Así que déjate guiar, ellos te aconsejarán qué hacer y hasta te avisarán cuando tu verdadero amor esté cerca de ti; por eso es importante nutrir esa comunicación y escuchar sus consejos.

Recuerden que “No estamos solos, hacemos parte de un hermoso plan”.

 

Falon Ramírez Aya

Canalizadora de Seres de Luz