LA AUTOESTIMA, LA LLAVE HACIA LA FELICIDAD

La autoestima es la valoración generalmente positiva de uno mismo. Para la psicología, se trata de la opinión emocional que los individuos tienen de sí mismos y que supera en sus causas la racionalización y la lógica. Una buena autoestima o amor propio, nos permite relacionarnos de manera amorosa y sana con nosotros mismos y con el mundo, nos permite reconocer límites, ponerlos cuando es necesario darnos un lugar, saber decir que no, pero sobre todo, impedir que nos hagan daño, pues es necesario recordar que nadie tiene ni puede hacernos daño, si nosotros no lo permitimos.

Pero el amor propio para muchos no es algo innato, sino una búsqueda, una misión, tras haber caminado largas etapas de sufrimiento por no sentirse amados, valorados, respetados, o dignos de amor. Las personas con baja autoestima o poco amor propio, suelen sentir que nadie los ama, que nadie los valora, pues buscan el amor que no sienten dentro, afuera, en el exterior. Así que creen que deben esforzarse mucho para ser amados y aceptados por los demás, creen que lo que son, lo que hacen no es suficiente para otros, así que anteponen a los demás sobre sí mismos, lo que en el fondo les produce una inmensa rabia, resentimiento, frustración y sentimientos que se esfuerzan por reprimir y negar, pues piensan que el expresarlos los alejaría de las personas que aman. De esta manera se la pasan luchando por ser amados, pero no confían en el amor que les profesan, de esta manera todo el esfuerzo que hacen por ser amados nunca es suficiente, y lo que le dan los otros tampoco.

Estas personas aprenden a arreglárselas con sus sentimientos negativos concentrándose en los demás, esforzándose por agradarlos y ayudarlos, olvidándose de si mismos y hasta de sus sueños.

La falta de amor propio es la verdadera razón por la cual las cosas que tanto anhelamos no llegan a nuestras manos o llegan a medias, pues “lo que me doy a mi mismo es lo que el Universo me da”. Eso quiere decir que hasta que no nos amemos, no nos amarán, hasta que no nos valoremos, nadie lo hará, hasta que no creamos que merecemos una pareja maravillosa, un trabajo exitoso, o una familia feliz, eso no resultará. “Cree que lo mereces y lo merecerás” dicen por ahí. Por ello, el amarse a si mismo, es la misión más importante que vinimos a desarrollar todos los seres humanos en esta tierra, porque esa es la herramienta que permite la realización de todo en nuestra vida.

Para lograr esta tarea que a veces resulta tan difícil, el Universo tiene inmensas formas de ayudarnos, por ejemplo el Arcángel Chamuel y el Arcángel Miguel apoyan a los seres humanos en ese encuentro del amor propio, nos ayudan a valorarnos, a vernos con amor, y a aumentar nuestra autoestima, liberando todos los miedos que nos llevan a buscar afuera lo que sólo está adentro.

Para trabajar este tema con ellos, en muchas de las consultas que he realizado los ángeles han recomendado lo siguiente:

  • Escribir que es lo que no nos gusta de nosotros mismos, que deseamos cambiar, y una vez esté listo pedirle a los Arcángeles Chamuel y Miguel, que cambien esa errada percepción que tenemos de nosotros mismos, y que nos ayuden a vernos cómo somos en verdad, un ser de amor y de luz. Y que nos ayuden a amarnos, a aceptarnos, a valorarnos tal y como somos. Es necesario, leer lo que escribimos por 7 o 9 días seguidos, y al terminar pedirle a los arcángeles que hagan lo ya descrito. Al terminar ese tiempo lo que se escriba es mejor quemarlo y botar las cenizas.
  • Durante 21 días al levantarnos es maravilloso conectarnos con la gratitud, bendiciendo nuestro pasado y el ser que somos en el presente, incluyendo nuestro cuerpo físico, y repitiendo mentalmente el mantra: “Me amo y me acepto como soy, y reconozco que merezco amar y ser amada/o” y les vamos a pedir a nuestros angelitos de la guarda que nos ayuden a mantener pensamientos y sentimientos amorosos hacia nosotros mismos, y que nos ayuden a dar los pasos y a tomar las decisiones que nos permitan amarnos más cada día.

Recuerden que los ángeles están para ayudarnos, pero nosotros hacemos los milagros posibles, manteniendo nuestros pensamientos, sentimientos y actitud en sintonía con el amor, pues “No estamos solos, hacemos parte de un hermoso plan”.

 

Falon Ramírez Aya

Canalizadora de Seres de Luz