LIBÉRATE DE TUS MIEDOS

¿Qué es el miedo?

El miedo es toda energía contraria a la energía del amor universal, y se manifiesta a través de emociones que producen una baja significativa en nuestra energía vital.

Hay dos tipos de miedo: El miedo a perder la vida o a sufrir un daño físico, y el generado por el ego.  El primero, es decir, el miedo a perder la vida o a sufrir un daño físico, permite la supervivencia, por ello en este caso debemos dejarnos guiar por nuestro instinto protector; mientras que el miedo generado por el ego, es un conjunto de emociones que nos hacen sentir extraños en nuestro propio territorio, nos hacen desconfiar de todo, hasta de nosotros mismos, nos impiden reconocer y desarrollar nuestras propias habilidades, dones y cualidades innatas que nos hacen seres únicos, pero sobre todo nos impide avanzar y lograr lo que tanto anhelamos. De este miedo vamos a hablar el día de hoy.

Este miedo nos hace permanecer agazapados, arrinconados dentro de nosotros mismos, nos impide ser felices y disfrutar de la vida plenamente, puesto que no podemos alcanzar nuestro máximo potencial. Este miedo puede manifestarse de diversas formas:

–           El temor a lo desconocido, a lo no experimentado: Se genera cuando estamos aferrados al pasado o a una parte de él, y nos negamos a abrirnos a nuevas vivencias bajo la premisa de que si soltamos lo viejo estamos dejando ir algo muy valioso, o de que tal vez lo que venga no sea tan bueno como lo que ya se conoce, o que eso nuevo es muy grande y no podremos asumirlo, etc.

–           Ideas o creencias heredadas: Que son aquellas ideas o creencias limitantes trasmitidas durante nuestra educación familiar o por la sociedad en la que estamos inmersos, que en muchas ocasiones se convierten en estacas que nos impiden pensar, actuar, decidir, y relacionarnos desde nuestra esencia, es decir, desde la libertad y el amor.

–           La culpa: El sentimiento de culpa es conocido como una emoción negativa, que ha sido usada para conseguir la “correcta” adaptación del individuo al entorno. Esta surge de la creencia o sensación de haber traspasado las normas éticas personales o sociales, de conformidad con las pautas educativas que hemos recibido desde pequeños.

Estos miedos generados por el ego generan mucha impaciencia, ansiedad, irritabilidad, tristeza, desconcierto, duda, celos, rabia, necesidad de tener la razón, estrés, etc. De hecho, la traducción perfecta de estrés es “tengo mucho miedo”. Por eso es importante señalar que el EGO no es malo, al contrario, es un maestro encargado de enfrentarnos a nuestros miedos para que podamos liberarlos, y así poder crecer y desarrollar nuestra misión en esta tierra. De hecho, si no fuera por los miedos y por el ego que los produce, viviríamos en automático y sin la posibilidad de conocernos más, de ir más allá de nuestros límites y descubrir nuestro verdadero potencial.

¿Cuáles son los efectos del miedo desde el punto de vista energético?

Nosotros somos energía, de hecho nuestros pensamientos, sentimientos, intenciones, tienen una impronta energética. El miedo -por su parte-, tiene una impronta o registro muy fuerte, denso, tanto que es percibido por aquellos que nos rodean, pues agrede energéticamente así tratemos de disimular frente a los demás.

El miedo ayuda a crear algo que se ha denominado el velo de la ilusión, los Hindúes lo llaman maya que significa ilusión. Para ellos, se cae en la ilusión cuando creemos que solo somos este cuerpo físico y que sólo es verdad lo que pasa en este mundo físico, para el hinduismo la esencia es el alma espiritual, imperecedera e inmutable, la cual posee todo el conocimiento, la sabiduría y el amor puro. Este velo de la ilusión cierra el tercer ojo o ajna, y con ello se impide la visión total, eso quiere decir que no podemos ver las cosas como son en verdad, no podemos salir de la percepción de nuestro ego, también genera que se cierren los canales de comunicación con lo divino, que tome nuevamente control la mente y el ego, y que el ruido que allí habita nos dirija.

¿Cómo liberar esos miedos?

El Arcángel Miguel, conocido como el Arcángel de la Valentía, nos ayuda a los seres humanos a liberar los miedos que nos están impidiendo vernos como somos en verdad, es decir, seres espirituales y llenos de amor, y nos guía sin temores hacia la consolidación de nuestra felicidad y nuestra misión, ayudándonos de paso a querernos, aceptarnos y valorarnos más, pues sabe que muchos de los miedos que tenemos los humanos tienen origen en una baja autoestima o en falta de amor propio, generado por nuestro ego.

De acuerdo con esto, y si es tu intención liberarte de tus miedos de una manera muy amorosa y en compañía de los seres de luz, a continuación va una recomendación que han dado los ángeles de luz en muchas de las consultas que he realizado:

Durante 21 días al levantarse y al acostarse van a decir o pedir:

“Arcángel Miguel solicito tu presencia y te pido que me cubras con todo tu amor y que de la manera más amorosa me ayudes a despertar, liberándome de todos los miedos, creencias, percepciones o juicios, propios, heredados o aprendidos, que me están impidiendo verme como soy en verdad y que están obstaculizando mi crecimiento y la consolidación de mi felicidad en todos los aspectos. Así mismo, libérame de cualquier energía o fuerza proveniente del miedo que esté afectando mi vida y que me esté impidiendo la realización de mi misión en esta tierra. Gracias”

Recuerden que la principal misión que vinimos a realizar en esta tierra, es ser felices y trascender.

Es normal que durante esos 7 días sean conscientes de muchas cosas, que recuerden cosas de su pasado, que se sientan en una montaña rusa emocional, así que tranquilos, fluyan, el Arcángel Miguel los está cuidando. Para aquellos que sientan la necesidad de escribir, háganlo, pero cumplidos los 21 días es recomendable que quemen todo esto, encendiendo una velita de color blanco y pidiéndole al Arcángel Miguel que por medio del fuego transforme todo eso en amor para ustedes y para el mundo.

Para aquellas personas que tienen tendencia a la ansiedad, el tomar gotas de valeriana o infusiones de hierbas aromáticas les sentará muy bien. Recuerden que la intención tiene poder, así que al realizar este proceso, pedir ayuda y tomar estas cosas, háganlo con la intención de sanarse.

Esperamos que esta información y los consejos que contiene les sean de utilidad, y les permitan recordar que todos estamos aquí para reconocer los maravillosos y poderosos seres que somos en verdad y que en este camino no estamos solos, hacemos parte de un hermoso plan.

 

Falon Ramírez Aya

Canalizadora de Seres de Luz