ENTENDER PARA VIVIR EN SALUD

El cuerpo físico refleja lo que estamos haciendo con nuestra conciencia, es decir, que nuestro estado de salud es el reflejo de nuestros pensamientos, emociones y sentimientos. De esta manera, la enfermedad o el bloqueo físico, viene de un bloqueo emocional, el cual a su vez es generado por un pensamiento, creencia, actitud o emoción basada en el miedo. Siendo entonces la enfermedad un bloqueo, se manifiesta primero en el plano emocional, pero si no se libera la emoción, sino que se alimenta con pensamientos y miedos, pasa al plano energético y de ahí al plano físico, hasta convertirse en una enfermedad.

De acuerdo con esto, la sanación comienza por enfrentar un miedo, liberar la emoción que este produce en nosotros, y cambiar la actitud o el pensamiento que le permite arraigarse en nuestra vida. Para entender lo anterior, es necesario reconocer que el cuerpo es uno de nuestros grandes maestros, porque nos hace ver aquello que no hemos entendido o soltado, nos guía y nos advierte, oírlo sin duda nos apoya en nuestro crecimiento o desarrollo personal y espiritual. Esto nos permite comprender porque muchas personas inician un proceso de sanación puramente físico o externo que no lleva a una verdadera recuperación, pues al enfocarse únicamente en erradicar los resultados y no avanzar en un proceso de sanación emocional o mental, el origen del bloqueo persiste y así sus expresiones.

Para ayudarnos en este proceso de sanación física, emocional y energética, está el Arcángel Rafael, encargado de ayudar a los humanos que se encuentran en procesos de aprendizaje a través de la enfermedad, sin importar cuál sea su tipo. Con su ayuda no sólo logramos aliviar los síntomas que nos estén afectando, sino logramos entender el origen de lo que nos ocurre, y tener claridad sobre lo que debemos hacer para sanarnos. De esta manera, el Arcángel Rafael nos ayuda a sanar de adentro hacia fuera, en razón a que para los seres de luz la sanación se produce justo en esa dirección, y está basada en un cambio de pensamientos, sentimientos, creencias y actitudes basadas en el miedo; cambio que genera equilibrio en el flujo energético del cuerpo y este vuelve a su armonía, a su estado natural, es decir, a un estado de salud, el estado de nuestra esencia.

Si deseas iniciar un proceso de sanación física en compañía del Arcángel Rafael, en muchas de las consultas que he realizado los ángeles han recomendado lo siguiente:

Vas a ubicarte en un lugar donde estés en tranquilidad y sin interrupciones, si quieres usar herramientas como velas, olores y música, ¡hazlo!, siempre ofreciéndolo a los seres de luz con los que vayas a trabajar. Siéntate o acuéstate, pónte cómodo, y ahí vas a solicitar la presencia del Arcángel Rafael, le vas a pedir que te rodee en su circulo de amor y luz de sanación. Visualiza su presencia, y en justo cuando la sientas vas a llevar tus dos manos al lugar del cuerpo que esté enfermo o donde sientas dolor, entrégale ese dolor y el bloqueo que lo genera, y pídele que te ayude a entender el origen del mismo.

Ahí te vas a preguntar: ¿Que siento? ¿miedo, dolor, tristeza o rabia?, y vas a  abrirte a escuchar, las respuestas llegarán guiadas por el Arcángel Rafael.

Cuando tengas las respuestas, pídele que te ayude a sanar ese dolor, esa enfermedad desde su origen, y que con su energía borre todos los efectos que esto ha traído para ti. Y recibe todo el amor y sanación del Arcángel Rafael.

Si sientes necesidad de orar, de recitar alguna oración, de estar en silencio… ¡hazlo! déjate llevar. Y cuando sientas que has terminado, agradece.

Recuerda que puedes hacer esto las veces que consideres necesarias.

Es importante señalar que también podemos hacer esto por otra persona, en este caso con pedirle al Arcángel Rafael que la asista y le ayude a entender el bloqueo físico y a sanarlo, es suficiente. Con esa simple petición el Arcángel hará lo que corresponda. Pero debemos recordar que Él como todos los seres de luz debe respetar el libre albedrío, así que si la persona enferma no está abierta o lista a la sanación, Él sólo podrá guiarla, y la sanación llegará cuando la persona lo permita. Recuerden que la sanación proviene exclusivamente de nosotros mismos, de nadie más.

Recuerden que “No estamos solos, hacemos parte de un hermoso plan”.

 

 Falon Ramírez Aya

Canalizadora de Seres de Luz